Cómo vestir sostenible en las ocasiones especiales

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Giorgia Barbiero

De entre todos los elementos que componen el armario, las prendas y accesorios que se utilizan para las ocasiones especiales son, probablemente, las más difíciles de compatibilizar con vestir de forma sostenible. Por mucho que exista la posibilidad de invertir en buenas prendas que sean atemporales y aguanten décadas en el ropero, las ocasiones en las que se llegarán a utilizar se podrán contar con los dedos de una mano, en la mayoría de los casos. Por suerte, cada vez existen más modelos de negocio que permiten utilizar este tipo de productos sin dejar de lado la sostenibilidad. Hoy hacemos un repaso a una de las que más éxito y desarrollo ha tenido en los últimos años: la moda de alquiler.

Vestir sostenible con moda de alquiler

El alquiler de trajes es una práctica muy extendida entre el público masculino desde comienzos del siglo XX, dada la poca variedad de diseños que, por lo general, ha existido siempre en la vestimenta masculina formal. A pesar de que este clásico modelo de negocio sea, aún hoy en día, algo de lo más común, las mujeres lo han tenido siempre más complicado para encontrar buenas prendas que utilizar en una sola ocasión.

Espacio de La Más Mona en Bilbao. Fotografía de Asier Duque.

Gracias al desarrollo de Internet, en la última década han florecido las empresas de alquiler de moda femenina para ocasiones especiales; desde ejemplos internacionales como Rent the Runway hasta franquicias muy locales como La Más Mona. Prácticamente cada país tiene ya su alternativa sostenible de alquiler de prendas para todas aquellas mujeres que quieran lucir elegantes en cierta fecha señalada, pero que prioricen también el cuidado del planeta.

¿Cómo consumir moda de alquiler?

Estos modelos de negocio suelen poner en marcha una de estas dos formas de alquiler: la más clásica consiste en escoger una o varias prendas y pagar por utilizarlas durante un periodo de tiempo concreto; la segunda, en cambio, consiste en pagar una mensualidad para escoger entre una serie de prendas o una caja sorpresa elaborada por un estilista.

Desde el punto de vista ecológico, es evidente que el modelo clásico es el más eficiente de todos, ya que el cliente solo consume y utiliza aquello que verdaderamente necesita. Las mensualidades pueden hacer que se acaben alquilando productos por consumismo y que no se utilicen; y a pesar de lo atractivo que pueda parecer, no es lo más responsable. Sobre todo, si estas prendas son enviadas por correo postal, contaminando de forma innecesaria.

Espacio de La Más Mona en Bilbao. Fotografía de Asier Duque.

La mejor opción para ser todo lo sostenible posible es acudir a un espacio de moda de alquiler físico; allí, se podrán probar las prendas in situ y escoger aquello que nos quede mejor, sin contaminar de forma innecesaria con envíos y devoluciones de paquetería. Por supuesto, si esto no es posible por falta de espacios de este tipo en los alrededores, es mejor recurrir al envío de prendas de alquiler antes que a la compra de prendas que se utilizarán en muy pocas ocasiones.

Un aspecto muy positivo de estos espacios es que sus colecciones de moda y accesorios están diseñadas para encajar entre sí. Es por eso por lo que siempre existe una forma de conjuntar las prendas y crear un look completo, sin necesidad de adquirir los complementos por otras vías. Todo lo necesario para acudir a este evento especial, ya sean zapatos, tocados o bisutería, estará disponible en un solo lugar.

Los beneficios ecológicos de la moda de alquiler

Este sistema de consumo circular que otorga el alquiler de moda permite dar una vida mucho más larga a aquellas prendas con un estilo más particular, de las que es más fácil cansarse rápido. La vida media de una de esas prendas es de tan sólo cinco usos. “Con cada vestido que alquilamos ahorramos una media de 11.000 litros de agua”, informa Lorena Rodríguez desde La Más Mona. “Una mujer desecha, de media, 37 kilos de ropa al año. Alquilar aquellas prendas que sólo vas a llevar unas pocas veces es una opción mucho más sostenible”, explican, además, desde Rent the Runway. El alquiler de moda permite consumir y contaminar menos, y ahorrar más. “La mayoría de vestidos de invitada se usan sólo en una ocasión. Nosotras ofrecemos utilizarlos por un 30% del precio original y nos ocupamos de los gastos de tintorería”, cuentan desde La Más Mona.

Espacio de La Más Mona en Bilbao. Fotografía de Asier Duque.

Con opciones como esta, y la temporada de grandes eventos tan cerca, el alquiler de moda resulta más atractivo que nunca. El consumidor todavía no está acostumbrado a esta forma de vivir la moda, pero poco a poco son cada vez más los que se animan a probar esta forma de vestir más sostenible.